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¡Nunca más conducir sin el seguro en regla!

¡Nunca más conducir sin el seguro en regla!

Vas conduciendo, disfrutando del viaje, quizá escuchando música, cumpliendo las normas de tráfico y tomando las precauciones que te convierten en un buen conductor. De repente, un policía te da el alto en un control rutinario y te pide ver los papeles del coche. Entre ellos el que no está es la póliza de seguro, lo que resulta en una multa por conducir sin seguro.

Los motivos de que eso ocurra pueden ser muchos, pero ninguno es justificación ante la ley española, que exige que cualquier vehículo tenga un seguro en regla. 

No hacerlo implica una sanción económica bastante alta, pero también la posibilidad de que tu automóvil quede inmovilizado. Sin embargo, y sin lugar a dudas, lo peor que te puede pasar por conducir sin seguro es provocar o estar implicado en un accidente de tráfico. Los gastos derivados del siniestro (sobre ti mismo o sobre otras personas), pueden ascender a miles de euros. En caso de disponer de un seguro, es la aseguradora la que, parcial o totalmente según la cobertura contratada, se hace cargo de esos gastos. Si no tienes el seguro de coche en regla, serás tú quien deba afrontar las consecuencias.

Todos sabemos que la precaución es importante cuando conducimos. Estar atento a la carretera y no distraerse es fundamental. Sin embargo, no debemos olvidar que dentro de esa responsabilidad al circular también está disponer de un seguro en regla. Si te quedan dudas de por qué o crees que no corres ningún tipo de riesgo por tener ese coche que apenas usas sin seguro, sigue leyendo.

La importancia de un seguro

Según la Real Academia de la Lengua, en una definición bastante genérica, pero al mismo tiempo acertada, un seguro es un “contrato por el que alguien se obliga mediante el cobro de una prima a indemnizar el daño producido a otra persona, o a satisfacerle un capital, una renta u otras prestaciones convenidas.”

El seguro de coche, por lo tanto, es un contrato que una persona y una aseguradora firman de modo que, mediante el debido pago del precio de ese contrato, si la persona sufre o provoca un accidente, la compañía de seguros le indemnizaría. Por supuesto, esa indemnización depende de lo que cubre el seguro, siendo lo más básico y obligatorio una cobertura a terceros y lo más completo una a todo riesgo.

Contar con un seguro en regla garantiza que, en caso de que se dé un siniestro, el asegurado estará protegido ante los daños que pueda causar. Es importante mencionar que un siniestro no solo tiene por qué ser un grave accidente de tráfico con víctimas mortales, un pinchazo de una rueda en medio de la carretera también lo es.

Protección personal y de terceros

Como adelantábamos, se habla de tres modalidades de seguro de coche.

  • Seguro de coche a terceros: cubre la responsabilidad civil obligatoria, es decir, lo mínimo requerido por la legislación vigente. Garantiza la cobertura de los daños causados a otras personas o vehículos, pero no al asegurado. Suele incorporar también el derecho a defensa jurídica, a reclamación de daños y a la asistencia en viaje.
  • Seguro de coche a terceros ampliados: mejora las condiciones de cobertura de las pólizas a terceros. Según las necesidades y deseos del asegurado, la cobertura puede adaptarse (por ejemplo, una cobertura total o parcial de las lunas del coche). Protege en mayor medida, por lo tanto, al asegurado y a su vehículo.
  • Seguro de coche a todo riesgo: es una póliza muy completa, ya que cubre totalmente al asegurado (tanto los daños propios como los que pueda causar a terceros en un siniestro).
Protección personal y de terceros
Protección personal y de terceros

 

Tranquilidad mental al saber que se está cubierto ante imprevistos

Contar con una u otra póliza implica una mayor seguridad y tranquilidad en carretera, puesto que uno conduce sabiendo que, en el peor de los casos, estará protegido y, ante todo, cumplimiento la legislación vigente.

La carretera puede ser un lugar muy seguro, pero implica riesgos, sean estos un accidente o una multa por evadir la normativa. Un contrato de seguro en regla quizá no evite atropellos, que se pinche una rueda o que el granizo destroce el capó del coche, pero sí garantiza que, en esas circunstancias, el conductor no se encuentre solo, sin saber qué hacer y con una suma de dinero a pagar.

No obstante, a la hora de elegir una modalidad aseguradora, hay que tener en cuenta que, cuanto más cubre y más protege, más cara es su prima. Es por ello que muchos conductores contratan la póliza obligatoria a terceros y, según necesidades específicas, amplían la protección con seguros temporales y más completos.

Obligación legal y posibles sanciones por conducir sin un seguro de coche en regla

En España, y en la zona euro, un coche debe estar asegurado incluso cuando no esté circulando, así lo establece el poder ejecutivo. Es algo que genera muchas dudas porque ¿la obligación del seguro de responsabilidad civil aplica también si tengo un coche en el garaje y no lo uso para nada?

La respuesta es un rotundo sí. La Unespa (Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras) explica que “incluso los vehículos estacionados pueden generar percances”. Pongamos el caso de un automóvil que está en un párquing (en la calle o en un garaje privado) y, por una causa propia o ajena, empezar a arder. No solo eso, sino que explota y daña a otros vehículos, personas u objetos cercanos. No contar con un seguro en regla en esa situación implica grandes indemnizaciones, entre ellas:

  • Multa de entre 600 € y 3000 € (esta sanción se aplica sea o no el conductor sin seguro el responsable del siniestro).
  • Pago de los gastos derivados del siniestro (si el conductor sin seguro es el responsable, se le solicitará el pago tanto de las reparaciones necesarias como de los trámites legales que se lleven a cabo).

En conclusión, conducir sin un seguro en coche implica grandes riesgos para ti y para el resto de personas.

Lo mismo ocurre cuando, en lugar de sobre coches y conducir, hablamos de embarcaciones y navegar. El seguro de responsabilidad civil sigue siendo obligatorio para cubrir las lesiones (o muertes) personales, los daños materiales y las pérdidas económicas ocasionadas a terceros (también se incluye en la póliza el pago de los gastos judiciales derivados de un siniestro en el que el asegurado es responsable). Para coberturas adicionales como la asistencia en mar, igual que ocurre con los automóviles, debe contratarse una póliza ampliada.

Riesgos de conducir sin un seguro en regla

Conducir sin seguro puede resultar una idea a considerar si necesitas ahorrar dinero y no puedes permitirte el pago de una póliza anual. Sin embargo, la protección personal y de otros debe primar por encima de cualquier otra decisión.

Aunque tener seguro o no, no pueda evitar por sí mismo un accidente, sí reduce los riesgos y daños ocasionados. Pongamos el ejemplo de un conducto que conduce sin seguro y se queda tirado en medio de la carretera. Sin una aseguradora a la que llamar para recibir asistencia en carretera, el trámite de encontrar una grúa puede alargarse. No solo eso, sino que los arreglos necesarios le costarán dinero, además de una multa por no poder presentar la prueba de que tenía su seguro en activo.

Sin embargo, la desprotección de no contar con una compañía de seguros que acuda en tu ayuda es solo uno de los riesgos de conducir sin un seguro en regla.

El respeto de sí mismo es el sentimiento de seguridad del que nadie, hasta ahora, desconfía. ”

– H. L. Mencken

H. L. Mencken
H. L. Mencken

Consecuencias económicas: multas, pagos por daños propios o a terceros

La DGT impone más de cien mil multas al año por conducir sin seguro. La cuantía de esas multas varía entre 600 € y 3000 € según factores como el uso que se le dé al vehículo (personal o profesional), qué tipo de vehículo es (camión, coche, furgoneta, moto, etc.), si estaba circulando o estaba estacionado, o desde hace cuánto tiempo falta el seguro (y si esa infracción se ha dado anteriormente).

Como una estimación, te interesará saber que para un turismo que circule sin seguro, la sanción es de 1500 € (800 € si estaba aparcado). Esta multa debe afrontarse se produzca o no un siniestro (por ejemplo, si la policía te da el alto y comprueba la documentación) y, en caso de producirse, sea o no la persona/coche sin seguro la responsable de este.

Más allá de la multa, la DGT también alerta de que, en los siniestros provocados por un coche sin seguro, los costes a pagar a terceras personas se duplican. No solo eso, sino que el caso tarda hasta un 12% más de tiempo en resolverse que un siniestro en el que todas las personas y coches contaban con una póliza en regla.

En caso de que el vehículo se vea implicado en un siniestro, pero no lo cause, la situación no es mucho más favorable. La multa ha de pagarse igual y, para demostrar que la culpa es de otra persona, deberá asumir los costes del proceso judicial (algo que, normalmente, pagan las aseguradoras).

Una idea equivocada es que, si esa situación se da, el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) se hará cargo de los gastos. Efectivamente, es así, pero luego reclama esos gastos. Es decir, tarde o temprano, quien no tenía seguro deberá responsabilizarse económicamente de ello.

Consecuencias legales de conducir sin seguro

Hemos hablado del precio económico de conducir sin seguro, pero también hay que considerar el coste legal:

  • Posible inmovilización del vehículo durante hasta tres meses (teniendo que pagar, posteriormente, los gastos derivados del depósito y el precinto).
  • Una “mancha” en el historial del conductor y del propietario del vehículo.
  • Consecuencias legales adicionales por haber incumplido otras normas (la falta de seguro impide pasar la Inspección Técnica de Vehículos o matricular adecuadamente tu coche, por lo que es probable que, a la hora de comprobar los documentos del coche, dichas infracciones también terminen sancionándose).
  • Retirada de seis puntos en el carnet de conducir.

Riesgos en caso de accidentes graves: responsabilidad penal y civil

Las consecuencias económicas y legales son altas y factores a considerar a la hora de pensar que por conducir sin seguro no tiene por qué ocurrir nada.

La realidad es que ocurre, y que en el mejor de los casos solo volverás a casa con una multa de hasta 3000 €. Este puede no parece una situación favorable, pero realmente los riesgos son muy altos y las consecuencias pueden elevarse mucho más.

Si el siniestro resulta en un accidente de tráfico grave, tanto a nivel económico como legal las sanciones subirán y serán determinantes. Para empezar, todos los trámites derivados del accidente correrán a cargo del titular del coche que iba sin seguro, incluso si no es el responsable del siniestro.

¿Por qué decimos esto? Porque para demostrar que, efectivamente, no causó el accidente, debe iniciar un procedimiento legal que deberá gestionar por sí mismo, sin la cobertura de defensa jurídica que incluye la póliza básica de responsabilidad civil. Como es obvio, después deberá asumir la responsabilidad penal del siniestro si así lo estipula un tribunal.

Por otro lado, todos los daños (personales, materiales y a la vía pública) resultados del siniestro también deberá pagarlos cuando así se lo solicite el CSS. En caso de no poder asumirlos, se procederá al embargo de bienes personales (como una casa en propiedad).

Riesgos en caso de accidentes graves responsabilidad penal y civil
Riesgos en caso de accidentes graves responsabilidad penal y civil

Beneficios de tener el seguro en regla

Hemos hablado de los riesgos de conducir sin seguro, y de ellos se pueden deducir los beneficios de no hacerlo y cumplir las normativas de seguridad vial.

La protección personal y de otros, la seguridad y la legalidad se traducen, por lo tanto, en estas ventajas.

Cobertura en caso de accidentes o daños

Como hemos podido ver, un siniestro puede generar diferentes daños y estos, a su vez, unos gastos.

Aunque haya coberturas más completas que otras, la póliza como mínimo cubrirá aquellos daños ocasionados a terceras personas. Por ejemplo, si al aparcar das un golpe con tu coche a otro coche, la reparación que deba realizarse en ese otro coche lo pagará tu aseguradora.

Asistencia en carretera

Quien alguna vez se ha quedado “tirado” en la carretera sabe lo importante que es poder llamar a una aseguradora y que venga a recogerte una grúa, algo solo posible si se cuenta con un seguro adecuado. Según las coberturas contratadas, es posible que te den un vehículo de sustitución o que te paguen un medio de transporte adicional para devolverte a tu destino.

La asistencia en carretera, por lo tanto, puede llegar a suponer un salvavidas:

  • Servicio de remolque y de auxilio
  • Servicio de vehículo de sustitución
  • Servicio de transporte a su domicilio

Protección contra robos, incendios, entre otros.

Algunas pólizas de seguro incluyen también la protección contra robos (del vehículo entero o de parte de él), incendios y daños específicos (como la rotura de lunas), o el asesoramiento legal ante multas y procesos derivados de un siniestro.

Por supuesto, como ocurre con el resto de coberturas, la rapidez y la efectividad de las coberturas dependerá de lo que se haya contratado y pagado. Una póliza obligatoria de responsabilidad civil no incluiría todos aquellos daños producidos sobre el vehículo asegurado. Solo el seguro a todo riesgo, según las condiciones específicas, ofrecería una cobertura prácticamente total.

Consejos para escoger el seguro de coche adecuado para ti

No queda ya ninguna duda de que conducir un seguro, además de un delito, es un riesgo que no vale la pena correr. La cuestión ahora es contratar una póliza adecuada a las circunstancias, entendiendo que no son las mismas para todos los conductores.

Estos son los aspectos que deben considerarse y estudiarse con detalle antes de firmar nada.

Las diferentes ofertas y cotizaciones

Los precios de los seguros se mueven por rangos, pero, generalmente, no tienen un precio fijo.

Con esto queremos decir que factores como el historia de siniestralidad, las coberturas incluidas o las franquicias (en el caso de seguros a todo riesgo, el límite de gastos cubiertos por la aseguradora), abaratan o encarecen la prima del seguro.

Existe también la posibilidad de que se te aplique algún tipo de descuento o programa de puntos, por ejemplo, si tienes otro seguro (el del hogar, el de otro coche o el de salud) con esa misma compañía. También puede darse el caso de que te den facilidades para el pago, algo a tener muy en cuenta si no puedes afrontar un pago único de golpe.

Por supuesto, además de buscar rebajas y ofertas en una aseguradora, no olvides pedir presupuesto a varias empresas. Eso sí, no te limites solo a comparar los precios, sino lo que cubren.

“Las leyes se han hecho para el bien de los ciudadanos. ”

– Cicerón

Cicerón
Cicerón

La letra pequeña y las coberturas de la póliza

¿Quién no ha tenido algún percance (con el seguro o cualquier otro trámite) al darse cuenta de que firmó una letra pequeña que no leyó, no entendió o no consideró relevante?

No dejes que eso te vuelva a pasar y lee bien el contrato de seguro antes de validarlo con tu firma. Como decían los romanos, “Contractus lex”, es decir, el contrato es ley, por lo que tendrás que asumir aquellas condiciones que firmes, aunque terminen no siendo las que esperabas.

Para que eso no ocurra, insistimos, lee bien el condicionado, especialmente aspectos que suelen pasar desapercibidos, pero que luego resultar cruciales (por ejemplo, la renovación de seguros y la antelación con la que hay que darlo de baja en caso de no querer renovarlo).

Aparte de las condiciones, revisa bien las coberturas. Hemos visto cómo disponer de un tipo de póliza u otro (a terceros, ampliada o a todo riesgo) determina en gran medida la ayuda recibida en caso de siniestro. Recuerda, pues, que aunque una cobertura te parezca básica, puede no estar incluida en la póliza. Es tu responsabilidad cerciorarte de que así sea.

De igual modo, no firmes (ni pagues) coberturas que no necesitas. Por ejemplo, si tienes en propiedad dos coches, es probable que no tengas la urgencia de disponer de un coche de sustitución en caso de avería de uno de ellos.

Tus necesidades personales y el tipo de vehículo que conduces

Decíamos que no todos los conductores necesitan las mismas coberturas ni el mismo tipo de contrato.

Un caso es el de los conductores que apenas usan su vehículo, por lo que no les sale a cuenta contratar un seguro anual a todo riesgo, sino que prefieren contratar un seguro temporal para aquellas ocasiones en las que sacan el automóvil del garaje y circulan con él. Esta modalidad aseguradora les ofrece flexibilidad sin renunciar a la protección, por ello es crucial analizar todas las opciones del mercado y no conformarse con lo tradicional.

Igualmente, hay que considerar el tipo de vehículo que se quiere asegurar. No es lo mismo una moto o un coche de uso personal, que una furgoneta de reparto.

Opiniones, testimonios y recomendaciones

En ocasiones las aseguradoras no responden como esperábamos a los siniestros. Esto, si es la primera vez que contratamos un seguro con ellas, es complejo de saber, ya que no somos adivinos.

No obstante, hay otras personas que sí lo sabrán porque lo han vivido. Para conocer sus experiencias, revisa los testimonios y opiniones que se han dejado en línea sobre la compañía de seguros en cuestión. También puedes preguntar a personas cercanas a ti que hayan tenido un seguro con esa empresa.

Otro aspecto a considerar es su servicio de atención al cliente, tanto su calidad como su disponibilidad. Ten siempre en mente que no solo importa cómo te tratan cuando negocias y firmas la póliza, sino cuando ocurre un siniestro o quieres resolver alguna duda.

Conclusión: todas las razones por las que no conducir sin seguro

Llegamos al final con un mensaje muy claro: la seguridad vial depende, en gran medida, de que cada conductor cumpla con sus obligaciones, y entre esas obligaciones está la de contratar un seguro.

Disponer de una póliza en regla quizá no elimine la posibilidad de tener un accidente, pero hace que, en caso de que ocurra, todo se gestione de un modo más eficiente para todas las personas implicadas.

Asegura tu vehículo y conduce con responsabilidad y protección hacia ti y hacia el resto. Para que así sea, revisa el condicionado de tu seguro y, si no te convence y crees que debería haber una opción más adecuada para ti, encuéntrala.

En Seguro Temporal te ofrecemos seguros temporales y adaptables a tus circunstancias, porque queremos ayudarte a circular de manera segura.

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